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¿Cómo afecta el estrés a tu salud digestiva?

Probablemente sepas que en nuestro cuerpo hay varios órganos que están duplicados: los pulmones, los riñones, los ojos, los oídos … y el cerebro. Sí, también el cerebro. Te explicamos por qué. En el desarrollo fetal de un mismo tejido se forma tanto el sistema nervioso central como el sistema nervioso entérico. Estos están conectados por un nervio denominado nervio vago. Por esta sencilla razón, por ejemplo, cuando nos ponemos nerviosos sentimos las llamadas “mariposas” en el estómago y puede que tengamos una pérdida de apetito o, por el contrario, un hambre voraz.

Cuando sufrimos estrés sucede algo similar. Así, existen distintas enfermedades que afectan a nuestra salud digestiva y pueden venir dadas por el estrés, perjudicando nuestra calidad de vida . Quizá alguna de ellas te resulte familiar: colon irritable, reflujo gastroesofágico y enfermedad inflamatoria del intestino. Sobra decir que, a menudo, el aumento de las alergias y las intolerancias alimentarias también puede tener su origen en el estrés..

¿Cómo se relacionan las enfermedades digestivas con el estrés?  

El estrés es el estado fisiológico que experimenta el ser humano ante la necesidad de adaptación para poder sobrevivir. Es un estado necesario y temporal. Ante un peligro, nuestro organismo se prepara para defenderse y en él ocurren una serie de cambios. En este tipo de situaciones aumenta nuestro ritmo cardíaco, aumenta la tensión arterial y la sangre se va desde el estómago hacia brazos, piernas y cabeza. Todo ello para poder pensar rápido, luchar contra la adversidad o huir si fuese necesario.

El problema se produce cuando el estrés se hace crónico. Entonces, se producen daños no solo a nivel del sistema nervioso y puede afectar también al aparato digestivo y al funcionamiento del intestino.

Problemas de salud causados por el estrés  

Como ya dijo el filósofo y médico Hipócrates: “Todas las enfermedades comienzan en el intestino”. Entre otras patologías, el estrés produce:

  • Alteraciones en la motilidad intestinal.
  • Cambios en las secreciones digestivas.
  • Nuestra mucosa gastrointestinal pierde capacidad de regeneración.
  • Disminuye flujo sanguíneo en la mucosa.
  • Desequilibrio de la flora intestinal que dará lugar a problemas de mal absorción de nutrientes, alergias, intolerancias…

Cómo combatir el estrés 

Para prevenir todos estos problemas, debemos mejorar nuestros hábitos alimentarios y controlar nuestro estrés. Existen técnicas de relajación, pilates, yoga… métodos que ayudarán a controlar nuestras emociones y estar preparados para gestionar cualquier tensión. Para mejorar la salud digestiva tampoco estaría de más ayudar a regenerar y re-equilibrar nuestra flora intestinal con probióticos.

Los probióticos son microorganismos vivos que administrados adecuadamente restauraran la flora intestinal. Ayudando tanto en la prevención como en el tratamiento, tanto del estreñimiento como de las diarreas, bien sean infecciosas o no.

También existen productos naturales que nos pueden ayudar a sobrellevar mejor el estrés, como preparados a base Rodhiola , Eleuterococo , Vitamina B6 y Magnesio. Este último es muy conocido por contribuir a la resistencia al sobreesfuerzo físico e intelectual, al bienestar emocional y reducir la fatiga.

#PásatealoNatural