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La phytothérapie, une médecine efficace

Plantas medicinales

La fitoterapia, una medicina eficaz

Normalmente, contraponemos la fitoterapia a los medicamentos «clásicos» o «químicos». Pero cada uno tiene su lugar. Actualmente, la eficacia de la medicina «de las plantas» está reconocida y demostrada científicamente. Sus indudables beneficios para nuestra salud y su carácter natural han permitido a la fitoterapia hacerse un hueco en nuestra vida diaria.

La fitoterapia, la otra medicina

Las plantas siempre han formado parte del entorno del hombre. Las frutas, las raíces, las plantas y el resto de las sustancias naturales se conocieron inicialmente por sus propiedades nutricionales y después por sus virtudes terapéuticas.

El primer texto de la historia sobre fitoterapia está escrito en arcilla y consiste en un grupo de tablillas grabadas en caracteres cuneiformes, que provienen de la civilización sumeria, 3000 años antes de Jesucristo. La fitoterapia es uno de los enfoques más antiguos. Todas las sociedades, antiguas o modernas, tienen una medicina basada en las plantas.

La historia de la fitoterapia nació así, con el progreso de la ciencia, la demostración de los principios activos y de las propiedades farmacológicas han permitido convertir estas pantas en verdaderos medicamentos, extrayendo algunos de sus principios activos.

Si bien es cierto que, desde hace un siglo, la medicina «clásica» ha estado en primera línea, a causa de los excelentes resultados que ha obtenido en numerosos campos, poco a poco ha dejado ver algunos efectos secundarios indeseables, que incitan a la prudencia.

La fitoterapia: la salud natural

A causa de su eficacia y su acción de fondo, los medicamentos «de fitoterapia» ayudan a responder a las principales necesidades sanitarias actuales. Por ello, la fitoterapia actúa sin agredir al organismo, con el mayor respeto por el cuerpo.

Resultado: un efecto más eficaz, duradero y, sobre todo, sin efectos secundarios.

Recordemos que la medicina clásica (alopatía) se utiliza en tratamientos de urgencia y/o de corta duración.

La fitoterapia es ideal para una acción de fondo, más prolongada y más suave. En lugar de centrarse en un objetivo concreto en un momento preciso, contribuye de forma general al equilibrio del organismo y se utiliza, sobre todo, durante periodos más prolongados.

Ideal para actuar desde la aparición de los primeros signos (estrés, fatiga, circulación, etc.), la fitoterapia también puede utilizarse desde los primeros síntomas. En algunos casos, resulta interesante combinar las plantas.

Actualmente, como sucede con la fitoterapia, otras formas de medicina alternativa se desmarcan de la alopatía. Pueden citarse, por ejemplo, la homeopatía o la aromaterapia, cuyo enfoque difiere del de la alopatía.

Las plantas: múltiples campos de aplicación

Una de las principales características de las plantas medicinales es la enorme diversidad de usos que podemos darles para cuidar nuestra salud. Cada una de ellas (o casi) responde a unas necesidades, a veces muy distintas. La inmensa riqueza de componentes de las plantas explica este fenómeno. A menudo ocurre que partes diferentes de la misma planta actúan sobre problemas específicos diferentes.

Es el caso de la ortiga, cuyas partes aéreas contribuyen al mantenimiento de una piel limpia y sana, mientras que sus órganos subterráneos sirven a los hombres que desean mejorar su bienestar urinario. La fitoterapia obtiene buenos resultados en muchas áreas.

A veces conviene combinar diferentes plantas entre sí para conseguir un efecto óptimo. Es la esencia misma de la fitoterapia saber combinar las plantas entre sí para obtener una respuesta adaptada.