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Aprende con el experto: Cómo activar las defensas

Aprende con el experto

Dr Almendros

 

 

 

Por el Dr. Miguel Martín Almendros
Médico de atención primaria

La importancia de activar las defensas

El sistema inmunológico es un paraguas que nos protege de las agresiones externas e incluso de las internas. Es una defensa del cuerpo ante organismos infecciosos y otros invasores. También elimina células defectuosas que en su proceso de replicación pueden tener errores genéticos llegando incluso a ser células cancerosas. El sistema inmunológico está compuesto por varias células diferentes como son los leucocitos, fagocitos, linfocitos, neutrófilos…, cada uno con una función particular. Unas células atacan directamente al elemento agresor, otras lo identifican y lo presentan al resto de células que intervienen en la defensa y otras se encargan de producir anticuerpos, unas proteínas que se encargan de localizar e inmovilizar a los antígenos (agresores) específicos y guardan memoria de esa agresión y esa defensa concreta en el tiempo. Esto último es lo que facilita que nuestro cuerpo responda bien ante una vacuna. Si valiese el símil se pueden comparar a los cuerpos y fuerzan de seguridad de una ciudad, que van patrullando por todo el organismo, localizando y eliminando lo que no se adecúa a un orden establecido.

 

¿Activar las defensas están en nuestra mano?

Taxativamente sí. El sistema inmunitario, su vitalidad y actividad va a depender de cómo esté el organismo de cada uno, es decir, el “entorno medioambiental” de ese conjunto de células que nos defiende. Y eso depende directamente de nosotros.

En primer lugar, de lo que comemos. Si tenemos una dieta mediterránea, equilibrada, variada, con productos de temporada y de proximidad vamos a poder realizar un aporte de nutrientes adecuado para tener un normal funcionamiento del sistema inmunitario y de todo el organismo en conjunto. En cambio, una alimentación carencial y desequilibrada no aportará lo que necesita en cuanto a nutrientes, vitaminas y minerales nuestras defensas para tener un óptimo funcionamiento.

En segundo lugar, tenemos que hablar de la importancia de una actividad física regular y adecuada a nuestras posibilidades que permite un normal funcionamiento del sistema inmune.

Además, debemos mencionar el equilibrio emocional y un descanso adecuado. Sin estos pilares funcionando adecuadamente, difícilmente vamos a poder pedir una buena actividad defensiva porque se trastornará toda su respuesta. Contando con las premisas de una buena alimentación, una actividad física adecuada, un descanso correcto y un equilibrio emocional, podemos, además, estimular la respuesta inmune con aportes nutricionales específicos para las defensas, así como con fitonutrientes derivados de plantas medicinales que son capaces de optimizar y estimular dicha actividad.

 

¿Qué plantas nos ayudan y durante cuánto tiempo hay que tomarlas?

Hay dos elementos que son básicos en el estímulo de la función inmunitaria. Una es la equinácea, una planta oriunda de Norteamérica, pero ya cultivada en Europa, que tiene la capacidad, avalada por múltiples estudios científicos, de estimular la respuesta inmunitaria. Esto se traduce en una mayor resistencia ante las agresiones externas con menor duración de los procesos infecciosos y disminución de la sintomatología. Otro es la jalea real, “el caviar de la colmena”, que actúa aportando nutrientes, minerales y vitaminas, que estimulan la función inmunitaria y además tiene principios activos que redundan en esa acción.

Mi recomendación personal es la equinácea y la jalea real durante todo el invierno, en las fechas que estamos con las especiales circunstancias que nos rodean este año.

Son productos que se pueden aportar durante tres meses consecutivos con total seguridad y darlos como refuerzo al comienzo de cada cambio de temporada estacional, o al menos al comienzo de otoño y primavera.

#PásatealoNatural